¡Qué te voy a contar!... en 1999 tuve la suerte de compartir la mesa más divertida en la celebración de la boda de mi mejor amigo... ¿casualidad?... no lo sé... la mesa, su espíritu, su ambiente, fue lo que animó la fiesta, algo para recordar, ¡qué juerga!... había nacido la mesa golfa.
Hoy en día la mesa golfa es mucho más, poniendo en contacto todo tipo de artistas-animadores con clientes-organizadores siempre sin perder el espíritu original...
¡¡¡pasarlo bien y animar el cotarro!!!